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Este blog se ha realizado sobre un trabajo de investigación del Lic. Juan Carlos Ranieri quien gentilmente permitió su utilización como complemento de su investigación sobre terrorismo de Estado en Almirante Brown. El blog permite la consulta y la interacción y se puede difundir e incluso recepcionar información que contribuya con esta construcción colectiva de la memoria que es memoria popular. Tus comentarios y aportes pueden ser de gran ayuda, no dudes en dejarlos y un mail de contacto.

viernes, 17 de junio de 2011

8 de diciembre de 1976. Desaparición de Germán Nicolás Gramajo. Caso confirmado con posterioridad a la realización del blog.

El 8 de diciembre de 1976 se produjo la desaparición forzada de Germán Nicolás Gramajo en Monteros, provincia de Tucumán.
Gramajo se encontraba de visita en esa provincia, de la que era oriundo, pero se encontraba viviendo en Claypole y trabajaba en el cementerio municipal de Rafael Calzada.

25 de noviembre de 1975: ejecución de María Luisa Franco. Caso confirmado con posterioridad a la realización del blog.

El 25 de noviembre de 1975 se produjo la ejecución sumaria de María Luisa Franco, de 26 años de edad. en Avenida Monteverde y Lupo, burzaco.
Se encontraba embarazada.

jueves, 9 de junio de 2011

El cementerio municipal de Almirante Brown


El cementerio municipal ha sido durante tres décadas objeto de numerosos rumores con relación a presuntas inhumaciones clandestinas en la última dictadura. Si bien es cierto que estas han existido, jamás desde el gobierno municipal se ofreció una información oficial al pueblo de Almirante Brown, generando que las versiones hayan circulado tantos años sin poderse establecer qué había de verdad en ellas.
Al mismo tiempo, este silencio es doblemente dañino porque tampoco se haya convocado institucionalmente a los vecinos que pudieran prestar su testimonio y colaborar de esa manera, desde el Estado municipal, en la búsqueda de la verdad.
Por otra parte, podemos confirmar en las páginas siguientes que en el ámbito de la Justicia no alcanza con tener jueces probos si las trabas burocráticas y jurisdiccionales se encargan de interrumpir, desviar y demorar las causas judiciales, máxime cuando, además, el poder Legislativo convierte en ley proyectos nefastos, como es el caso de la Obediencia Debida y el Punto Final. Este último ingrediente terminó de dar cuerpo a una fórmula que cerraba todos los caminos hacia la justicia y sólo consagró la impunidad por espacio de casi dos décadas.
Si bien el Estado de facto violó sistemáticamente los Derechos Humanos, no es menos cierto ni menos triste que el Estado de derecho no haya garantizado por tanto tiempo justicia a los argentinos, con evasiones, complicidades y “agachadas” de los tres poderes y en todos los niveles de gobierno, hasta el ámbito municipal, por supuesto.
En este marco, el sendero a transitar en la búsqueda de la verdad se ha visto obstruido reiteradamente.
Para recorrerlo, debemos remontarnos al 20 de diciembre de 1983, cuando nuestra democracia apenas superaba su primera semana de vida.
Ese día, el Intendente municipal Félix Flores y el Secretario de Gobierno del municipio, Narciso Vázquez, radicaron una denuncia penal en el Juzgado Federal de Primera Instancia de Lomas de Zamora a cargo del Juez Julio Amancio Piaggio, Secretaría en lo Penal y Correccional del Dr. Rodolfo Marcelo Molina, por presuntas inhumaciones clandestinas en el cementerio municipal y existencia de cuerpos sepultados como NN en la reciente dictadura.
A partir de esta denuncia que inició la causa n° 1679, el Juez procedió de manera inmediata a ordenar la exhumación correspondiente, siendo esta la primera que se realizó en la provincia de Buenos Aires. Como resultado, se extrajeron siete bolsas conteniendo restos humanos, las cuales fueron remitidas por el Magistrado a la Morgue del Cuerpo Médico Forense de la Justicia Nacional con fecha 26 de diciembre de 1983.
 Estas bolsas estaban individualizadas con las siguientes inscripciones: 1°E Z5 S4 (un bulto); 2E Z5 S4 (dos bultos); 4E Z5 S4 (dos bultos) y 7E Z5 S4 (los dos bultos restantes). La codificación Z5 S4 remite a la Zona quinta, Sección cuarta de la necrópolis. Formalmente el Juez solicitaba que se procure establecer la cantidad de personas a las que correspondían esos restos, sexo, medidas, edad, tiempo probable de la muerte, causas que la provocaron y, si se observaban lesiones, modo de producción de las mismas y si ellas fueron factores determinantes de deceso.
Acto seguido, el magistrado solicitó oficialmente al director del cementerio, Héctor Elías Requejo, que remitiera al tribunal el listado (y documentación que lo acredite) de las inhumaciones efectuadas a partir del año 1975 en adelante, correspondientes al tablón n° 41 de la zona y sección mencionadas.
Por respuesta, la dirección del cementerio –que en esos días pasó a estar a cargo de Eduardo González- le comunicó el hallazgo de apenas cuatro actas de inhumación, a saber: Acta 660, de fecha 29 de junio de 1977, acompañada de pedido de inhumación de la Secretaría de Bienestar Social, licencia, ficha y formulario de inhumación del cementerio; acta 657, fechada el 5 de julio de 1977,  acompañada de su ficha de inhumación; acta 655, sin constancia de fecha, acompañada también de ficha de inhumación; acta 752, sin constancia de fecha, acompañada de pedido de inhumación de la Secretaría de Bienestar Social, licencia, ficha y formulario de inhumación del cementerio.
Las cuatro actas, a su vez, están notablemente incompletas en sus datos y registran imprecisiones en los pocos que sí se consignan. La n° 660 se refiere tan solo a un NN masculino de aproximadamente 58 años de edad; la n° 752 habla de un NN masculino sin más datos; la n° 657 remite a un NN masculino cuya edad estima en 55 años y señala el lugar de deceso en Alcorta y San Martín, Claypole; la n° 655, por último, se refiere a un NN masculino de 45 años aproximadamente, fallecido en Bouchard y San Juan, barrio San José, y aclara, además, en la “vía pública”.
Así, los restos hallados quedaron en sus siete bolsas en depósito de aquella morgue judicial, y el juez con muy escasos datos en la causa. A esta altura nos encontramos en marzo de 1984.
En junio de 1985, el Ministro del Interior de la Nación, Antonio Tróccoli, envió una comunicación en cadena a todos los Intendentes solicitando que se completaran y remitieran a su cartera ciertos formularios que requerían información sobre sepulturas registradas como NN. El Intendente Flores le responde poniéndolo al tanto de la causa judicial, y este hecho animó la inquietud sobre el tema en el  Concejo Deliberante.
Con fecha 24 de julio de 1985, ese cuerpo sanciona la Minuta de Comunicación N° 67, solicitando al Departamento Ejecutivo los datos disponibles con relación a los NN hallados y, también,  información sobre el estado procesal de la causa, pero requiere saber, además, si en el marco de la misma han prestado testimonio empleados del cementerio y demás funcionarios del Departamento Ejecutivo.
Semanas más tarde, el 16 de septiembre de 1985, la Dirección de Asuntos Legales emite una respuesta expresando que al requerir información sobre el estado de la causa, se ha establecido que la misma, por  cuestiones de competencia, había pasado a los tribunales de la Provincia, radicada ante el Juzgado en lo Penal N° 3, Secretaría N° 5, del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, en la calle Talcahuano 278 de Banfield. Pese a esto, el Juez   interviniente declaró  su incompetencia y pasó las actuaciones al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas con fecha 11 de septiembre de 1985, es decir, apenas unos días antes de emitir esta respuesta Asuntos Legales. A partir de aquí, las sorpresas no tendrán límite.
La Ley de Punto Final y la posterior incorporación de la Obediencia Debida dieron el marco, como quedó dicho, para consagrar la impunidad, y el poder judicial actuó en consecuencia. Insólitamente y sin previo aviso, la Asesoría Pericial de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires  dispuso remitir los restos al municipio, dejándolos, aunque parezca mentira, en el propio despacho del Intendente.
Frente a esto, Félix Flores arbitró los medios para dar destino a estas siete bolsas que,  mientras tanto, fueron depositadas en estantes de la dirección del cementerio durante varias semanas.
Con fecha 2 de diciembre de 1987, a escasos siete días de finalizar su mandato, el Intendente firma la Resolución N° 171, disponiendo  el depósito de los restos en el sepulcro construido  a ese solo fin en el patio mayor del cementerio municipal.
Desde entonces hubo un largo silencio, tanto de parte de la justicia como del poder político, hasta que en junio de 2005 la Corte Suprema de Justicia de la Nación declaró inconstitucionales las leyes de Punto Final y Obediencia debida, derogándolas enseguida el Poder Legislativo por medio de la Ley N° 25.990.
En noviembre de 2006, el juez Horacio Rolando Cattani, de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal dispuso el retiro de los restos del panteón donde estaban depositados por  integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense.
Pasado el mediodía del 15 de diciembre de 2006, exactamente tras 19 años de espera en aquel sepulcro, se cumplió esta orden judicial. Las mismas siete bolsas de plástico blanco, tramado tipo rafia, con las mismas inscripciones, fueron retiradas por los antropólogos bajo acta, con otras seis bolsas del mismo material conteniendo ropa en apariencia y algo también de ropa suelta.
Desde entonces, la única novedad de la que tenemos constancia es la identificación de los restos correspondientes a Marta Ester Scotto y Sergio Natalio Yovovich en el año 2009, tal como se menciona en este informe.

Hasta aquí, podemos certificar todo lo expuesto sobre el silenciado tema del cementerio municipal de Almirante Brown. Si bien no hemos logrado acceder a las novedades que pudieron surgir desde entonces, conocemos que existen y confiamos en hacerlo más adelante.

 Lic. Juan Carlos Ranieri


Personas cuyos restos fueron hallados e identificados


 
 - Rómulo Gregorio Artieda Galarza: Hemos mencionado su caso anteriormente. Rómulo había desaparecido, como quedó dicho, el 14 de mayo de 1977 en la estación de Burzaco, pero sus restos fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en junio de 2006 en el cementerio de la localidad correntina de Empedrado.

- Roberto Castillo: En septiembre de 2009, el EAAF entregó a sus familiares los restos de Roberto “Beto” Castillo, militante peronista desaparecido el 12 de enero de 1977 con dos compañeros en barrio Sakura (ver listado en la primera parte).Los restos de Roberto fueron hallados en el cementerio de Avellaneda.

- José Luis Alvarenga: Fue identificado muy tempranamente, en 1984. Había sido enterrado en el cementerio de Almirante Brown.

- Arnoldo del Valle Moyano: Recobró su identidad en agosto de 2000 gracias a su ficha odontológica. Sus restos fueron exhumados en el cementerio municipal de Lomas de Zamora. Al mes siguiente sus familiares le dieron cristiana sepultura.

- Sergio Natalio Yovovich y Marta Ester Scotto Miguel: Ambos desaparecieron en el mismo hecho (ver en la primera parte el 14 de octubre de 1977) y fueron identificados en 2009.                                                 

miércoles, 8 de junio de 2011

DESAPARECIDOS

Desapariciones

Los represores


Como en el caso de los centros clandestinos, la información disponible en este punto también es escasa. Sin embargo, debemos señalar de manera destacada al coronel Federico Minicucci como uno de los represores más directamente vinculados a los desaparecidos de Almirante Brown por ser el principal responsable del eje de centros clandestinos mencionados con asiento en La Matanza, en las inmediaciones de la autopista Ricchieri y Camino de Cintura. Este, desde luego, operaba en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que comandara el general Guillermo Suárez Mason.
Julián "el turco" Simón
Suárez Mason y José Alfredo Martínez de Hoz, plan de exterminio humano y económico
Como integrantes de los grupos de tareas, otros dos represores vinculados, entre otros, a estos centros clandestinos, fueron Julián Simón, alias “el Turco” y Juan Manuel Del Cerro, alias “Colores”. Este último, además, vivió en la casa de sus suegros, en Adrogué.
Por otra parte, en el caso particular del secuestro de Enrique Antonio Moschini Baudot se conoce la intervención de los represores “Pupi” y “Pelusa”, quizás responsables, también, del secuestro de Carlos Antonio Ibarra Castro, que presenta varios indicios de estar vinculado al anterior.
Ampliando  este apartado con respecto a la primera versión, es muy particular el caso de Edgardo Patricio Moyano porque aquí debemos destacar que este joven militante fue entregado a la Marina por un compañero de militancia llamado Máximo Nicoletti, quien se convirtió en colaboracionista, cercano al almirante Massera.
Finalmente, registramos que uno de los represores del CCD El Vesubio y agente del Servicio Penitenciario llamado Roberto Carlos Zeoliti (alias El Sapo), era vecino de la localidad de Glew. Se le dictó la prisión preventiva en 2005 al anularse las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Sometido a juicio en 2010.

Los Centros Clandestinos de Detención (CCD)



A continuación se presenta un cuadro en el cual se indica la fecha de desaparición, el nombre y apellido de la persona y en cuál o cuáles centros clandestinos estuvo detenida.
Confrontando el mismo con todos los casos citados en la primera parte, podremos extraer algunas conclusiones y dejar planteadas las dudas para las cuales aún no tenemos respuesta.

Fecha de desap.
Apellido y nombre
CCD donde fue visto
25-02-76
Carrizo Zelarrayan, Andrea Justina
Coordinación Federal. Batallón de Arsenales 5°, Tucumán.
00-04-76
Benitez, Cirila  **
Comisaría de Adrogué.
00-04-76
Andrade, Eduardo Rubén **
Comisaría de Adrogué.
01-04-76
Mollo, Osvaldo **
Cria. Adrogué. Vesubio. Pozo Quilmes.
16-05-76
Amarilla Blanco, Fernando Adolfo  **
Cria de Mte Grande. Cria. De Adrogué.
16-09-76
Fernández Amarillo, Juan Guillermo
Pozo de Banfield.
22-10-76
Barry, Enrique Rodolfo
El Vesubio.
29-10-76
Espulgas Ferrandini, Enrique Lorenzo
ESMA.
07-11-76
Lois, Ricardo Omar
Regto. Infantería 1”patricios”. ESMA.
03-12-76
Ibarra Castro, Carlos Antonio
El Banco
03-12-76
Moschini Baudot, Enrique Antonio
El Banco
02-02-77
Esquivel, Antero Daniel  **
Comisaría de Rafael Calzada. Puente 12
11-02-77
Cienciala, Carlos Rodolfo
Regto. Infantería Mec. 3 La Tablada.
19-02-77
Donza Seguel, María Ester
Puente 12.
19-02-77
Coria, Roberto Julio
Puente 12.
26-02-77
Rodriguez, Carlos Esteban
Pozo de Quilmes.
04-03-77
Dedionigi, Cristobal Augusto
El Vesubio.
22-03-77
Calleja, Daniel Eduardo
Hospital Posadas.
??-04-77
Gasparini, Nelo Antonio
El Vesubio
13-05-77
Morel Barrios, Pedro Crisólogo
Regto. 29 Infantería de monte, Formosa. Alcaidía Policial de Resistencia, Chaco.
13-05-77
Ayala Collar, Sara Fulvia
Alcaidía Policial de Resistencia, Chaco.
13-05-77
Juarez Robles, Lucinda Delfina
Regto. 29 Infantería de monte, Formosa.
Regto. 9 de Infantería, Corrientes.
14-05-77
Artieda Galarza, Rómulo Gregorio
Regto. 29 Infantería de monte, Formosa.
Regto. 9 de Infantería, Corrientes.
27-05-77
Golberg Ratuschny, Nina Judith
La Cacha.
10-06-77
Gallo Gandulla, Aldo Norberto
El Vesubio.
19-06-77
Pinto Rubio, Reinaldo Miguel  **
Comisaría de Claypole.
21-07-77
Ricny Vicentini, Guillermo Eduardo
El Vesubio.
21-07-77
Nogueira Marini, Graciela Mirta
El Vesubio.
18-08-77
Moyano, Edgardo Patricio
ESMA
31-08-77
Gómez Leiva, Eva del Jesús
Pozo de Quilmes. Pozo de Banfield.
13-12-77
Martinez López, Mirtha Noemí
El Vesubio.
13-12-77
Martinez, José María
El Vesubio.
22-12-77
Dimenzza Domino, Francisco
Club Atlético.
20-04-78
Martinez Horminoguez, Jorge Hugo
Pozo de Quilmes
20-04-78
Severo Barreto, Marta Beatriz
Pozo de Quilmes.
20-04-78
Severo Barreto, Carlos Baldomiro
Pozo de Quilmes.
22-04-78
Aguirre, Raúl Ernesto  **
Policía Reg. Berazategui- Cria. Calzada.
23-05-78
Mora Rivero, Concepción Ester
El Olimpo (Probablemente)
08-12-78
Marciano, Jesús José
El Olimpo (Probablemente)

** Detenidos en CCD de Almirante Brown.

En lo que respecta a los CCD de Almirante Brown, podemos asegurar que han existido al menos 3: las comisarías de Adrogué, Rafael Calzada y Claypole, según se desprende del cuadro anterior.
Decíamos en nuestra primera versión que si bien hay menciones y referencias sobre otros CCD en nuestro partido, no existe entre los testimonios ninguno que aporte datos fidedignos, como el nombre de alguna persona detenida en ellos o cierto período de tiempo comprobable de funcionamiento. Pese a esto y a que no se trate de un centro clandestino de detención, consideramos que corresponde señalar ciertas precisiones obtenidas con respecto a un amplio terreno ubicado en la localidad de Longchamps, a las puertas del barrio Rayo de Sol, ya que sobre el mismo hay múltiples relatos de inhumaciones clandestinas –e incluso testimonios a los que accedimos de manera directa-  aunque sin prueba alguna. De lo que sí tenemos certeza es de la aparición en el lugar de cuerpos, tanto antes como durante la dictadura, pero nada confirma que hayan sido inhumados allí. Por otra parte, también hemos certificado que esa propiedad fue adquirida en septiembre de 1975 por el Círculo de Suboficiales de la Armada, firmando escritura a su nombre en julio de 1976 y vendida luego, en febrero de 1999, a una sociedad anónima, dato que coincide con el antiguo rumor popular que señala como su propietario durante la dictadura a la Marina. Sin elementos contundentes, creemos apropiado difundir lo que sí hemos verificado mientras seguimos pensando que la única respuesta inapelable  sólo puede darla un georadar, cosa que nunca ocurrirá, al parecer, mientras no haya una denuncia con precisiones. 
Por otra parte, fuera de Almirante Brown, el cuadro nos muestra que algunos CCD prevalecen en lo que respecta a víctimas de este distrito detenidas en ellos, aunque esto no implica establecer alguna secuencia automática; es decir: de ningún modo se puede afirmar que las personas secuestradas en nuestro partido fueron destinadas a tal o cual CCD.
Sin embargo, queda claro que jurisdiccionalmente había una dependencia directa del partido de Almirante Brown respecto del eje de centros clandestinos con asiento en La Tablada, partido de La Matanza: el Vesubio, el Banco / Puente 12.
Siempre dentro de la escasa información disponible, puede notarse que un tercio de los detenidos incluidos en el cuadro anterior estuvo cautivo en ellos.
Sí podemos observar con certeza, en cambio, que hubo derivaciones hacia centros clandestinos del interior de nuestro país, especialmente a la provincia de la cual era oriundo algún detenido, como si se tratara de un “plan cóndor interno”.
Andrea Justina Carrizo, tucumana de Taficillo, fue trasladada desde el CCD  Coordinación Federal –en la ciudad de Buenos Aires-, hacia el Batallón de Arsenales 5° “Miguel de Azcuénaga”, en su provincia de origen, camino a Tafí Viejo.
Si observamos en nuestro listado inicial las fechas 13 y 14 de mayo de 1977, notaremos que las cuatro personas detenidas compartían la misma vivienda en la calle Yatay 344 de Claypole. Todos provenían del interior: Pedro Morel Barrios era formoseño; su esposa Sara Fulvia Ayala, paraguaya, vivió en Chaco y Formosa; Lucinda Delfina Juarez Robles era cordobesa, radicada muchos años en Tucumán, y Rómulo Artieda, correntino. Hay certeza que el matrimonio Morel - Ayala fue visto en la Alcaldía Policial de Resistencia, Chaco, y  –a excepción de esta última- los demás también estuvieron detenidos juntos en el Regimiento 29 de Infantería de Monte de Formosa. Rómulo Artieda y Lucinda Delfina Juarez Robles fueron vistos más tarde en el Regimiento 9 de Infantería de Corrientes.

Extranjeros en Almirante Brown y vecinos del partido en el exterior.


Hay confirmación de 14 casos de extranjeros, todos de países limítrofes, que fueron desaparecidos forzosamente en nuestro distrito o que guardan alguna relación con él: 7 paraguayos, 5 uruguayos y 2 chilenos.
Entre los primeros existe la situación  particular de 2 personas que no vivieron ni fueron desaparecidas  en Almirante Brown, pero que los vincula a nuestro partido el hecho de haber sido vistos detenidos ilegalmente en él. Por esa razón no están mencionados en la primera parte de este informe.
Estos 2 ciudadanos paraguayos eran oriundos de Lanús: Fernando Adolfo Amarilla Blanco, de 25 años de edad, tenía la doble nacionalidad argentino – paraguaya y desapareció en Remedios de Escalada el 16 de mayo de 1976. Fue visto detenido ilegalmente en la Comisaría de Adrogué  luego de haber estado en la misma condición en la Comisaría de Monte Grande.
Por su parte Antero Daniel Esquivel, secuestrado en Villa Caraza el 2 de febrero de 1977, estuvo alojado clandestinamente en la Comisaría de Rafael Calzada y luego en el CCD Puente 12.
El tercer caso corresponde a Vicenta Orrego Meza, de 26 años, desaparecida el 14  de marzo de 1977, en la calle Nother casi esquina  Santa Cruz del barrio San José. En la primera versión de este informe ubicábamos su secuestro en Bernal –donde residía- y se señalaba su vinculación con el caso de María Florencia Ruival Alvarez. En rigor, ambas desaparecen en el mismo hecho junto a José Luis Alvarenga (ver primera parte, fecha indicada).
Los otros 4 casos de paraguayos ya han sido mencionados: Sara Fulvia Ayala Collar, vista en la Alcaidía policial de Resistencia, Chaco, también tenía la doble nacionalidad (ver primera parte y segunda parte, punto 1.), los hermanos Cáceres Cristaldo, de quienes no hay constancia de detención en ningún CCD (ver también segunda parte, punto 1.), y Mario César Giménez. Estas 4 personas desaparecieron en Claypole, localidad que junto a San Francisco Solano albergaba una gran colectividad paraguaya, con militancia, muchos de ellos, en el Partido Comunista.

Los 5 uruguayos eran vecinos de Almirante Brown: Juan Guillermo Fernandez Amarillo, de 27 años, fue secuestrado en Burzaco y visto en el CCD Pozo de Banfield.
Por otra parte, la familia integrada por Jorge Hugo Martinez Horminoguez, Marta Beatriz Severo Barreto y Carlos Baldomiro Severo Barreto desapareció de su domicilio en Claypole. Todos ellos fueron vistos en el CCD Pozo de Quilmes. Finalmente José Pedro Callaba Piriz desapareció hacia mediados de febrero de 1977. Vivía en Rafael Calzada.

Los 2 chilenos desaparecidos fueron Nelson del Carmen Flores Ugarte, de quien no hay referencias en ningún CCD, y Reinaldo Miguel Pinto Rubio, quien fue visto detenido en la comisaría de Claypole.

En ninguno de estos 14 casos de extranjeros cuyas desapariciones forzadas se produjeron o vincularon a nuestro partido podemos afirmar que se haya aplicado el Plan Cóndor, aunque por supuesto no lo descartamos. Queremos decir que no existen evidencias con respecto a la intervención de represores extranjeros en sus secuestros ni tampoco de derivación posterior a sus respectivos países.

Al contrario, los 2 casos de argentinos con certeza de muerte en el exterior  -en Uruguay ambos- sí presentan pruebas del accionar conjunto de fuerzas represoras argentinas y uruguayas.
Juan Alejandro Barry muere  en un enfrentamiento y Susana Beatriz Mata, su esposa, se suicida al encontrarse rodeada. El ex diputado por Chaco, Jaime Dri, es capturado en el mismo hecho en que cae muerto Barry y conducido a la Escuela Superior de Mecánica de la Armada, lo cual prueba la intervención de argentinos en estas acciones conjuntas en Uruguay. El matrimonio Barry – Mata permanece desaparecido.